martes, 30 de mayo de 2017

BITÁCORA N°8

Proyecto Olimpia Meléndez Pt. 2

Este mes mi salón 5to "B" y yo, continuamos con las segunda visita al Colegio Olimpia Meléndez en Villa María del Triunfo. Fue, en definitiva, una experiencia igual de enriquecedora que la primera, y pude disfrutarla al máximo. No obstante, lo que más noté fue cómo estábamos creciendo como salón, y como nuestro proyecto se ha estado moldeando, para que al final del año podamos cumplir con todos nuestros objetivos planteados. 

¿De qué manera la creatividad representa un medio de solución a los problemas?

La 2da visita de este año fue más improvisada que la 1ra, debo admitir. Antes de que esta se realize, nos habían dicho que el Taller de Arte, al cual yo pertenecía, había sido eliminado de las actividades, por lo que los miembros de este fuimos avisados de que teníamos que realizar algún otro tipo de actividad. De un momento a otro, fui asignada la responsabilidad de encargarme de todo el grupo, pues nuestra líder no pudo asistir. Debía leer un sueño que ya había sido compartido en mi salón, el sueño del elefante blanco de Don Bosco, y luego realizar una preguntas adecuadas a los niños. Al creer que era sencillo, no preparé nada en especial, sino que solo pedí que se llevarán las diapositivas que contenían el sueño, y lo leí previamente. Dos cosas ocurrieron: la persona que iba a llevar el sueño no llegó a ir, y me di cuenta que se debía de organizar una especie de teatro. 
Justamente, allí hubo un tema de creatividad. Rápidamente, y luego de hablar con mi tutor, pedí a algunos de mis compañeros que participen en esta representación del sueño, y nos preparamos para narrar el cuento a los niños. Que yo tenga entendido, también los encargados de dinámicas tuvieron que improvisar algunas de estas, lo que casi no se notó pues lo hicieron de muy buena manera. Como hice entender, tuvimos que tener creatividad para solucionar algunos problemas, pues justamente las soluciones requieren ser dinámicas e innovadoras, pues son niños con los que estamos trabajando, y en muchas ocasiones no es fácil captar su atención o lograr que nos presten atención. Ciertamente, gracias a situaciones similares como la acabada de mencionar, uno se puede dar cuenta de porque CREATIVIDAD es uno de los elementos principales de Ciudad de Dios.

¿Es posible considerar a los obstáculos un avance en el logro de objetivos?

Como ya explique, en la 2da visita tuvimos más inconvenientes que en la primera, desde un primer momento. No obstante, me pude dar cuenta de algo. Al terminar la salida y por la retro-alimentación que hicimos en clase, los miembros de mi salón, 5to"B" habían concientizado sobre todos los errores que pudimos haber tenido. En mi caso, esto sucedió desde que, como ya mencioné, no tenía todo el material o no había planificado de forma correcta lo que haríamos en cuanto al cuento de Don Bosco. Así, entendí que ya estábamos empezando con errores, entendí que sería una visita que nos haría reflexionar, y así lo fue. Casa obstáculo lo logramos a solucionar con creatividad, y al hacerlo vimos cómo algunos objetivos se iban cumpliendo, pues estábamos creciendo y desarrollándonos, como personas y líderes. Además estábamos adquiriendo más capacidades para lograr otras actividades a lo largo del año. Un obstáculo que yo no sentí mucho, pero mis compañeros del taller de liderazgo sí, fue el número de niños. Al final, creo que eso ayudó a darnos cuenta de que sin importar qué, a pesar de ser unos aproximados 8 niños, debíamos de darles cariño, diversión y alegría a esos 8 niños. En un punto al final, también nos quedamos con un tiempo vacío, sin ninguna actividad. En el feedback de clase, decidimos que esto podía ser solucionado con mayor preparación; sin embargo, desde mi punto de vista, en ese momento muchos nos pudimos acercar un poquito más a los pequeños, ya sea jugando fútbol o con un simple ritmo a gogo, en el que hubieron demasiadas risas, bailes, etc. Así, estos impedimentos no fueron retrocesos, sino más bien avances hacia la meta a la que mi comunidad quiere llegar.

EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS

Lidera con inspiración: Esta es una experiencia que pocas veces pongo, porque no considero que me haya desarrollado como una líder, o porque simplemente no me tocó esa labor. No obstante, como mencioné, esta vez me tocó estar a cargo en una parte. A pesar de no haberlo hecho de la mejor manera, me pude dar cuenta de que en un momento sí me comprometí mucho, y me dispuse a planificar la representación teatral reuniendo a algunos compañeros. En realidad, se podría decir que no es mucho, pero yo sentí en ese moment



o la preocupación y emoción que un líder siempre siente, preocupación y emoción por sus miembros de equipo, por las actividades que realizarán, etc. Como dije, mi periodo de líder fue muy cortito, en realidad, seguía la guía de mi tutor, pero considero que es un inicio, y uno bueno.

Conocerse, aceptarse y superarse: En la última visita he reflexionado sobre algunas de mis características, que antes no había hecho. Siempre, por ejemplo, me he considerado una persona responsable, comprometida y organizada. No obstante, si esto fuera totalmente cierto, hubiera planificado de mejor manera el cuento de Don Bosco, hubiera actuado de forma más rápida, o aportado otras ideas al proyecto. Sin duda, estos pequeños pero importantes detalles hacen a una persona cuestionarse cosas sobre si mismos. No creo conocerme totalmente, pero actividades como las de Ciudad de Dios, me ayudan a hacerlo un poquito más. Y, cómo no si me conozco negarlo, debo aceptarlo. Y, al aceptarlo, tampoco puedo quedarme en el mismo estado, debo superarme. Y, eso es lo que aplicaré en la próxima salida de Creatividad, Acción y Servicio. 

martes, 25 de abril de 2017

BITÁCORA N° 7

Una nueva aventura

Hace pocos días comenzó una nueva experiencia de Ciudad de Dios para mí. El año pasado pensaba que continuaría con mi comunidad de 4to “E” y que elegiríamos un nuevo proyecto. No obstante, esto no sucedió. Un nuevo salón, 5to “B” y un proyecto que nosotros no escogimos. Así, me llegó la hora de trabajar con nuevos compañeros y con los únicos niños del Colegio Olimpia Meléndez.

¿De qué manera un nuevo proyecto podría representar una nueva oportunidad?

El año pasado, y durante mi experiencia de verano, me pude dar cuenta de cuantas cosas pueden salir mal en un proyecto. Siempre habrán errores, no obstante, la cuestión es aprender de estos para tratar de no cometerlos otra vez. Así, este proyecto era prácticamente una oportunidad para aplicar esto. En nuestra primera visita al colegio Olimpia Meléndez debíamos de realizar tres talleres y una dinámica inicial. En mi caso, estuve envuelta en el taller de arte, en el que pensamos, planificamos y conseguimos los materiales para realizarlo. Básicamente, todos sabíamos lo que debíamos de llevar, qué íbamos a hacer, etc. Hubo comunicación, y organización, pero como siempre, no todo sale como que se espera. Por ejemplo, no llevamos los sorbetes, que utilizaríamos para una posterior dinámica. No obstante, todo salió bien, pues en el tiempo en el que tocaba desarrollar el taller de arte, alcanzó para los pequeños crearan geniales pinturas. No llevamos papel periódico, pero nos las arreglamos juntando hojas más chica, tampoco teníamos vasos pero conseguimos un balde con agua. De esta manera, el proyecto fue una nueva oportunidad. El año pasado cometimos algunos errores, y muchos de ellos no pudimos solucionarlos, generando conflictos y frustraciones en y entre muchos de nosotros. No obstante, este año es un año repleto de oportunidades para cada uno, para que demos nuestro granito de arena y construyamos una mejor Ciudad de Dios.


¿Hasta qué punto la unión del salón contribuyó a la eficacia de la primera visita CAS?

Creatividad, Acción y Servicio es lo que se necesita para lograr el proyecto. No obstante, yo diría que en una comunidad, también se necesita unión. En el “poco” tiempo en que llevamos como salón, me he podido de dar cuenta de que la unión, aunque claro está podría fortalecerse, no falta. Esto sin duda, nos ayudó de gran manera en visita CAS, hasta el punto de sacarnos de varios apuros y hacer de esta un recuerdo para atesorar. Aunque, debo decir que lo que más me gustó notar es que más bien, la primera visita como salón nos ayudó a fortalecer aún más esa unión. De los 29 que somos, solo unos pocos no estuvieron presentes, por lo que pude notar como todos trabajamos juntos.  Aparte del taller de arte en donde me desenvolví yo, también se elaboraron el talle de deportes y liderazgo. En el de arte, todos básicamente hicimos algo, ya sea simple o más complicado. Lo mismo pude observar en todos los taller. Pero, lo que más me gusto ver fue que nos unimos en parte por los niños a los que fuimos a alegrar. Algunos eran inquietos, otros muy tranquilos, algunos quisieron pintar, y otros jugar fútbol. Tuvimos que acomodarnos, adecuarnos a sus personalidades, y hacer lo que pudiéramos para brindarles un tiempo de alegría. No podíamos hacer esto si es que no nos uníamos. Claro, algunos tuvieron la responsabilidad de liderar en esta ocasión, pero eso no significa que no nos uniéramos para al final llegar a hacer felices a los pequeños del Colegio Olimpia Meléndez. Una vez más, CAS me demostró cuanto puedo aprender de otros.

EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS

Se compromete y esfuerza: En esta visita me probé a mí misma que no es difícil hacer las cosas cuando uno realmente las quiere. Me había comprometido, claramente, a llegar a la bitácora con los recursos que debía llevar: pintura, pinceles y la merienda para los niños. Algo que se de mi misma, es que siempre he tenido percances con medir el tiempo. En esta ocasión, todo estaba bien, pero al pensar que ya tenía todo lo necesario, me confié, y al ver que no era así, no decidí “tirar la toalla”, sino hacer todo lo posible para llegar a tiempo y con los recursos. Así, lo hice, aunque con algunos minutos de demora. Ciertamente, siento que me comprometí y me esforcé, pero también que esto podría llegar a otro nivel y esa será mi meta para la siguiente visita.

Siente con la Iglesia y con el mundo: En mi proyecto de verano, tuve la oportunidad de trabajar por primera vez con niños, ya que el año pasado había asistido a un hermoso albergue de perros. Fue difícil, pero lo logré hacer con las personas que me acompañaron, porque me di cuenta de la enorme necesidad de cariño, tiempo de calidad, y diversión en los niños. Los pequeños del colegio ya mencionado, ubicado en distrito de Villa María del Triunfo, no tienen todas las comodidades que los alumnos del Colegio San Agustín podemos tener, por lo que hacer algo por ellos es justamente algo muy bonito y que aprecian bastante. Dios y la Iglesia están conscientes de esto, y hacen muchas cosas para que todas estas necesidades, y la de muchas otras personas, puedan ser cubiertas. En esta visita, y estoy segura que durante muchas otras también lo haré, he sentido que he podido ser parte de esta Iglesia servicial, y sé que Dios también está ahí, para guiarnos y así construir una Ciudad de Dios. 

martes, 28 de febrero de 2017

BITÁCORA N° 6

Segundo Mes de Experiencias Maravillosas

El segundo mes fue igual de satisfactorio y sorprendente que el primero, aún así no cayó en una "rutina" y pudimos cosechar más experiencias junto a los niños del Albergue Frieda Heller. Hubo, siempre presentes, algunas dificultades, pero también muchas sonrisas y buenos momentos que nos enseñaron bastante. Sin duda, compartir cada martes y jueves de estos dos meses de verano fue olvidarse de todo lo que puede pasar en nuestras casa, colegios, etc., para brindar tiempo de calidad a otros. Ya habiendo, tristemente, terminado nuestro proyecto CAS, puedo escribir esta bitácora que contiene lo que hemos pasado y aprendido de esta experiencia.

¿De qué manera el servicio a lo demás puede volverse parte de uno?

La respuesta a esta pregunta seguramente no será la más acertada pues aún nos falta mucho por dar; sin embargo, la hemos ido descubriendo poco a poco gracias al proyecto CAS de verano. Creo que el gozar, el poner tu corazón en el servicio es algo que moldea el alma de una persona. Todo lo que haces por y para el prójimo influyen en ti, y así, todas esas experiencias y sentimientos de servicio se vuelven fundamentales en tu vida. En nuestro caso, cada día lo disfrutamos muchísimo. Este mes, fue un poco más improvisado. Llevamos pintura o alguna otra manualidad, y los chicos deseaban otras cosas. Así, por ejemplo, un día jugamos juegos de mesa con Marleny, y jenga y clue con Christopher. Otro día, llevamos origami, y luego de un rato terminamos jugando con un libro interactivo. Cada segundo de esas horas lo valió, y puedo decir con seguridad que me entusiasma muchísimo más el servicio, y especialmente, que valoro más los cursos como Ciudad de Dios, pues te brindan la oportunidad de sentir todas esas cosas que sientes cuando te dejas de ver a ti mismo para enfocarte en las necesidades alrededor nuestro. Puedo decir, con aún más seguridad, que el servicio ya es parte de mí, y de mis compañeras.

¿Hasta qué punto la perseverancia juega un papel importante en un proyecto como este? 

Sin duda, como ya mencioné, hubieron ciertos obstáculos. Uno de ellos, por ejemplo, fue que muchas veces habían otros grupos u otras personas en el mismo momento que nosotras. Siendo sincera, esto nos incomodaba pues, muchos de los niños se iban con ellos. No obstante, siempre habían alguien a quien nos necesitaba, y por eso pensamos, siempre valía la pena ir. También, está el hecho de que algunos pequeños se aburrían o que las actividades no salían como las habíamos planeado. En dos ocasiones, queríamos armar un rompecabezas de más de 700 piezas, pero el tiempo jugó en contra. Aún así, ver a Naomi y otros pequeñines esforzarse y divertirse tanto, lo era todo. Estaba también el hecho de que el clima era sofocante y que, al menos en mi caso, no era muy rápido llegar al albergue. Todo esto no hizo que nos rindiéramos. La perseverancia, creo yo es muy importante, pues define cómo y si sobrellevamos todos los problemas, pero se hace más amena de realizar y se combate con la felicidad que es llegar y llevar todo a cabo para otras personas. 

EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS

TRABAJA EN COMUNIDAD: Ha sido muy reconfortante trabajar y vivir todo esto con otras personas. Primero, están las chicas del grupo. Cada una de nosotras aportamos nuestro granito de arena, y además sabíamos todo lo que estábamos aprendiendo juntas. Por otro lado, están todos los niños con los que compartíamos, al fin y al cabo, ellos también son una comunidad, un poco variante, pero una comunidad. Conocí desde pequeños súper traviesos, hasta niñas muy pícaras y jóvenes muy inteligentes y amables. El último día, lamentablemente, no estaban todos, pero como habíamos preparado un keke, los pocos que estuvieron lo disfrutaron al máximo. Nos despedimos de los que pudimos, y le dijimos adiós a la hermosa comunidad del Albergue Frieda Heller.


SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Vuelvo a repetir esta experiencia porque creo que fue fundamental. Al principio debo admitir, veía al proyecto como algo importante, pero que tenía su lado negativo, como el tiempo que abarca, etc. Pasaron los días y le iba poniendo más compromiso y más esfuerzo. Me preocupaba que alguien podría faltar o que a los niños no les guste lo que pudiéramos hacer. Como dije, se vuelve parte de ti, y ya es muy difícil no pensar en todo lo relacionado a ello.
SIENTE CON LA IGLESIA Y CON EL MUNDO: Creo que es la primera vez, o la segunda, que incluyo esta experiencia. El albergue Frieda Heller ayuda a una enfermedad que no discrimina edad, raza, religión, país, etc. El ver el cáncer tan de cerca también tuvo un impacto, por ejemplo, una niña apareció un día afectada por la quimioterapia, una niña que  antes se hacía sus colitas y arreglaba su cabello ondulado. Observar esto no es fácil, y te hace pensar en las necesidades de la Iglesia y del mundo. Me alegra mucho haber sentido este problema y haber participado en una actividad que responde hacia este. Realmente, planeo volver, y continuar con proyectos de todo tipo, y estoy muy agradecida por lo que he aprendido y estoy segura, seguiré haciéndolo. 

lunes, 30 de enero de 2017

BITÁCORA N°5

UN PROYECTO COMO NINGÚN OTRO 


Es un poco curioso empezar esta bitácora, esta no se trata de experiencias como las que viví a lo largo del año junto a mi salón, sino de  experiencias que gratamente puedo decir salen de de mi manejo, de mi creatividad, y de mi esfuerzo, también, de mis errores, de mi impaciencia y de mi frustración. Debo admitir que cuando nos contaron que debíamos planificar un proyecto de verano individual, me quedé muy preocupada, y la idea de que podría hacer rondaba en mi cabeza. Me decidí por tal organización, y luego por otra, mandé muchos correos y coordiné con algunos compañeros. Fue difícil, para que negarlo. Era algo que debía controlar yo, y pensé que si tan solo encontrar una organización me resultaba complicado, más aún debía ser el planificar todo. Finalmente, junto con un grupo de amigas (Hope, Diomara, Paola, Micaela, Claudia y Mónica) nos incorporamos como voluntarias del Albergue Frieda Heller, un espacio que brinda alojamiento, comida, y amor a pacientes con cáncer.


¿Hasta qué punto la organización de un equipo determina el éxito de su tarea?



Sí, es común comenzar con una pregunta de esta índole, pero es necesario. Todos nos confiamos, todos necesitamos también de una tropezada para aprender a levantarnos. Y justamente en esta clase de proyectos la tropezada más usual es la organización. Mis compañeras y yo podría decirse, teníamos todo planeado. No obstante, pacientes salen y pacientes entran, no siempre todos los niños están dispuestos a jugar, no pueden hacer todo tipo de actividades por su condición, hay desde bebés hasta adolescentes (sin contar a los adultos, puesto que no íbamos a trabajar con ellos). No contábamos con que la organización debía de ir de la mano con la improvisación. Supuestamente, íbamos a enseñar inglés, realizar cuenta cuentos, un taller de teatro y manualidades. Terminamos, aunque sí relacionado a esto, haciendo actividades más random por así decirlo. El primer día leímos un poquito de La Caperucita Roja, les dimos canchita y pintaron un poco. El segundo día llevamos dibujos para colorear, y mientras que a algunos pintaban, terminamos conversando un poquito con las adolescentes del grupo. El tercer día jugamos vóley y planeamos traer las películas favoritas de algunos. El cuarto día habíamos quedado con una señora, quien tenía un turno en paralelo al nuestro y era dueña de una empresa de catering, en dar un espectáculo mientras que ella traía algunos bocaditos. Resulta que nunca se presentó y debimos pensar rápido. Mis amigas recrearon bailes del colegio, hubo canto, una coreografía de gimnasia, etc. El quinto día fue distinto, habíamos llegado con pintura y bisutería, no obstante otra señora y su grupo ya estaban realizando las mismas actividades, por lo que cuando la hermana Vivian nos preguntó si queríamos aceptar el reto de ordenar la biblioteca, dijimos con mucha seguridad que sí. Fue cansado, pero lo logramos. El sexto finalmente hicimos pulseras de ligas. Pensando en todo esto, puedo decir de que lo más importante recae justamente en lo que significa CAS, Creatividad, Acción y Servicio. Y sí, aunque el planificar es esencial para el éxito de una tarea, tampoco es la única pieza a considerarse. Se necesita de CAS, el organizar, el equipo y más para hacer que algo así funcione y para lograr superar los obstáculos, pequeños pero significativos que se puedan presentar.

¿Cómo influyen las experiencias de otros en tus experiencias y perspectivas?


A las experiencias a las que me refiero son la de los niños. Aquellos pequeños que, a pesar de vivir una enfermedad tan difícil como el cáncer, no dejan de liberar el carisma y la simpatía tan características de los niños. Y aunque la mayoría se encuentra en un estado físico estable, hubo casos que sí me impactaron ver. Niños tan pequeñitos sin cabello, que aunque sea algo muy relacionado al cáncer nunca se tornar´fácil de verlo, Esmeni, una princesa que se estaba recuperando emocionalmente de una amputación de pierna, o un bebé con un tumor externo en su ojito. Es definitivamente duro de presenciarlo, aceptarlo y seguir la situación con total normalidad, pues lo que se quiere es hacer a cada uno de esos pequeños feliz. Hay que brindarles, a todos: Marleny, Dany, Jhon, Christopher, todos, un momento de diversión, un momento en donde sientan compañía, amor y apoyo; sin embargo, sencillo es todo lo opuesto a la palabra que puede describir lo que fue adecuarse a esto. Aunque tengas las mejores intenciones del mundo, también debes tener perseverancia, al fin y al cabo como ya lo mencioné, siguen siendo niños, traviesos, juguetones, amables, etc. Vienen de todos lados: Cajamarca, Chiclayo, Amazonas, etc. Cada uno de ellos es único, cada uno de ellos tienen experiencias especiales y significativas que de tan solo escucharlas puedes quedar impactado, y compartir con cada uno de ellos es una experiencia singular de todas maneras. Por esto, no fue fácil abordarlos en un inicio. Cometimos el error de tratar a unos chicas de unos 11-12 años como unas de 5, un compañera perdió la paciencia en algún momento. Cada una de estas experiencias, y ver las experiencias de las otras personas cambian las tuya. De pronto aprecias un poco más lo que tienes en la vida. Y de pronto quieres que ellos gozen un poco más. De esa manera tu perspectiva va girando hacia una vuelta de 360°, en la finalmente podrás ver todas esas cosas que aún no ves y que te ayudarán a mejorar como persona para mejorar las vidas de otras personas. 


Experiencias de Ciudad de Dios


CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Era algo que sabía que debía de pasar, y de alguna manera me dispuse a hacerlo. Algunas cosas que aprendí, o también podría decirse confirmé de mí en este tiempo, es mi falta de paciencia y mi nivel de frustración y estrés. Desde que salgo de mi casa, agobiada por el verano en Lima, hasta terminar la visita del día, pienso en el servicio que debemos darle a los niños del albergue. Eso me ayuda a superar estos defectos, que no solo pueden interferir en mi proyecto, sino en otros aspectos de mi vida. Aunque los puedo controlar, para que no salgan a relucir, a veces me juegan algo en contra, por lo que el ir superándolos representa una enorme satisfacción. Representa también la importancia de hacer proyectos como estos y el porqué CAS va en el centro de todas las áreas del Bachillerato, porque gracias a este, logras algo que influye en tu vida entera, como lo es el conocerse, aceptarse y superarse. 


SE COMPROMETE Y ESFUERZA: El proyecto ya es algo especial para mí y todas mis compañeras, lo que comenzó como un trabajo de escuela, se tornó en lindos momentos dos veces a la semana. Estamos tratando de hacer todas las actividades de mejor manera, con nuestro máximo esfuerzo, y compromiso, de todas maneras. Confío en que al final, los niños habrán tenido al menos pequeños momentos que recordar por mucho tiempo. 


viernes, 11 de noviembre de 2016

BITÁCORA N° 4

Terminando el año

Luego de haber pasado por tantas cosas durante este año, le dijimos adiós por un tiempo a nuestro proyecto CAS de la Asociación Patitas. No obstante, sabemos que este no es el fin, sino que es el cierre de una etapa que luego dará a pie a un nuevo comienzo de nuevas acciones y decisiones. Eso lo sentimos en nuestra última visita y  en nuestro recreo "fuera de la caja", ya que de eso se trata Creatividad, Acción y Servicio, de sentir y hacer sentir todo tipos de emociones.

¿Hasta qué punto CAS nos ha enseñado a crecer como personas este año?

Esta pregunta debía de ponerla sí o sí, ya que necesitaba responderla también. ¿Hasta qué punto? Hasta uno muy muy alto. Recuerdo haber admitido en mi bitácora que los primeros sentimientos hacia el curso eran: nervios, interés y expectativa. Recuerdo también haberme comprometido a dar mi 1% en el inicio e ir avanzando hasta llegar al 100%. Realmente, creo que estoy satisfecha y orgullosa de haberme movido con mi comunidad de 4to "E" este año, realmente que sí sentí nervios, interés y expectativa y realmente que pude dar casi mi 100%. Aun creo que me falta muchísimo por aprender y dar. ¿A quién no? Pero, estoy segura de que este ha sido un año de intercambios, intercambios entre todos en mi salón, con mi tutora, con las personas del albergue, y con los pequeños perritos que nos comprometimos a ayudar. Ha sido un año de intercambio de enseñanzas, aprendizaje, y lecciones. Y estoy completamente segura, de que el próximo año también lo será. 

¿Cómo influyeron todas las dificultades en la realización del proyecto?

Esto se ha viniendo diciendo todo el año, y no podía faltar en esta última bitácora. Las dificultades representaron grandes bajadas de ánimo y preocupación sobre todo, pero también nos impulsaron a seguir y seguir, y dar más esfuerzo aún. Este bimestre, íbamos a colocar el pasto en el albergue y tratar de dejar nuestra última huella en la visita; sin embargo, y a pesar de que algunos de mis compañeros fueron a buscar por algunos lugares el pasto, no lo conseguimos. Eso no nos impidió ir de todas maneras y hacer lo que pudimos. En principio, algunos estaban desanimados, pues solo sería limpiar y jugar con los perritos, pero luego nos dimos cuenta de que eso bastaba para servir, servir haciendo a otras criaturas felices. 
Seguramente, el punto en donde más fallamos fue el dinero; sin embargo, la situación no se salió de control. Sí, no cumplimos nuestra meta de 1000 soles, es más, llegamos a las justas a la mitad, pero eso tampoco nos detuvo. Se compró lo que se pudo. Y, aún tenemos un poco de dinero que se hará crecer para el siguiente año. 

¿De qué manera las otras actividades de CAS dejaron un impacto en nosotros?

Y en esta sección dejaré un poquito de lado el proyecto del año para enfocarme en las otras actividades de CAS. Lo último fue el ya mencionado recreo "fuera de la caja". Nos o
rganizamos en grupos de 6 personas aproximadamente para poder hacer distintas actividades que de alguna manera, le cambien el recreo a las personas. Desde batallas de rap, hasta globos con bonitos mensajes. En mi caso, 6 personas más y yo fuimos al patio de inicial y 1ero y 2do de primaria, a regalar abrazos. Con carteles de "Abrazos gratis" y caramelos, los niños venían y se alegraban. Realmente, fue una bonita experiencia que me hizo pensar que no necesitaba de un proyecto grande y de dinero para hacer sentir feliz a alguien y cambiar una parte de su día. Me di cuenta de que el servicio no es solamente ir hasta un albergue o algún lugar similar, sino que servimos todos los días de nuestras vidas si hacemos algo sin egoísmo y solamente para que alguien más se beneficie. Definitivamente, todo CAS tuvo un impacto en mí, que no se borrará fácilmente, sino que hará todo lo posible por ser contagiado a otras personas y permanecer, permanecer en lo que queda del año, en el verano, en el próximo año, y por qué no, en toda mi vida. 

EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS

Busca la verdad y actúa con coherencia: Esta experiencia se ha sentido muy bien. El proyecto me ha hecho darme cuenta de la ética en mi vida, de que no puedo servir durante una visita y luego no hacer nada. Crear y tomar acciones son cosas que debo hacer diariamente. Crear felicidad, hacer acciones con felicidad, servir con felicidad. También, me di cuenta de que debía de aceptar mis errores con ética, sabiendo y afrontando las consecuencias de mis actos.

Trabaja en comunidad: Debo admitir que no soy una de esas personas que prefiere el grupo sobre estar sola, sino que en muchas ocasiones prefiero hacer las cosas por mi cuenta propia. CAS es todo lo contrario, y aunque en un principio eso fue difícil de seguir la corriente, pude por fin darme cuenta del sentido de una comunidad. Mi comunidad de 4to "E" me ha enseñado, y considero que también aporté en ella. Fue, una bonita experiencia, trabajar en comunidad.

Siente con la Iglesia y con el Mundo: Y quiero acabar esta bitácora con la experiencia más relacionada al nombre que mi colegio le otorga a CAS, Ciudad de Dios, pues de eso se trata, de siempre poner un ladrillo para que la Ciudad de Dios se haga más y más grande siempre. Este año también me confirmé, y eso junto con el curso de CAS me han hecho estar más pendiente de la Iglesia, el pueblo de Dios, y sus necesidades. No me refiero solo a actividades pastorales, sino en sí al pueblo de Dios, un pueblo llamado a ser santo, justo por medio de lo que CAS es, creatividad, acción, servicio, y una Ciudad de Dios.


jueves, 8 de septiembre de 2016

BITÁCORA N°3

Inicio del Cambio





Este tercer bimestre ha sido un cambio para CAS de 4to "E". El proyecto ha ido tomando forma y continuará en lo que sabemos que se convertirá en algo único. Hemos podido hacer una visita y unas ventas, en las que, a mi modo de ver, hemos podido cumplir con nuestros objetivos y nos hemos llenado de orgullo. Sin embargo, no nos hemos llenado por completo. Este temporada ha sido el inicio del cambio para 4to "E" después de nuestras anteriores experiencias, y muy valiosa. Aún queda un largo camino, de más cambios, pero este proyecto no se trata de nosotros sintiendo estos cambios, sino de que simplemente sepamos que han pasado y que han hecho a unas pequeñas criaturas felices.

¿Hasta qué punto la motivación ayudará en el cumplimiento de las actividades?

Un gran cambio en mí y en muchos de mis compañeros fue la motivación respecto a Ciudad de Dios. Debo admitir que estaba muy nerviosa en la primera visita, porque me tocaba ejercer de líder de limpieza, aún cuando no había ido en la visita anterior por temas de irresponsabilidad. No obstante, también estaba muy emocionada de empezar esta hermosa experiencia. Estaba, en otras palabras, motivada. En realidad, desde mi punto de vista, todo el salón lo estaba. La mayoría de personas no había visitado antes el albergue "Patitas", así que todos estábamos a la espera del momento. El poder haber sido líder en la ocasión también me permitió observar esto, y pude darme cuenta de que si alguien quiere hacer algo con todas sus fuerza, nada podría fallar. Esto pasó en la visita CAS. Aunque sabemos que pudo haber salido muchísimo mejor, salimos de la visita con satisfacción.  Todo lo que queda por hacer y mejorar, se hará, con ayuda de la comunidad y con motivación, se puede decir con seguridad que se hará. 

¿De qué manera la experiencia de Ciudad de Dios fortaleció al salón?

Está claro que en una comunidad nunca se evitará el que halla diferencias, pero la experiencia CAS sí que pudo fortalecernos como salón. Nos organizamos bien y cumplimos con nuestras metas principales, aunque se debe admitir qué los grupos sí se dispersaron un poco, al final trabajamos todos juntos para servir al que nos necesitaba. Jugamos con ellos, limpiamos su jardín y sus habitaciones, y durante todo ese proceso nosotros también nos unimos. Yo creo que al final lo que Creatividad, Acción y Servicio es, cambio para muchos de mis compañeros, incluyéndome. La visita acabó con caras contentas de nosotros y los perritos. Siendo animales, se veía su felicidad al vernos y recibir cariño. Siendo nosotros humanos, fue imposible no sentir compasión y tristeza por aquellos que nos necesitan. No obstante, estos sentimientos también estaban acompañados de alegría y deseo de hacer más, de realizar más actividades, de poder quedarse mucho tiempo ayudando. Estos pensamientos me llevaron a poder notar que la experiencia CAS ocasionó otro cambio que de hecho nos fortaleció individual y colectivamente.

¿En qué medida cambió nuestra actitud después de la visita?

Lo que siguió a la visita en las clases fue diferente, ya que percibí que todo el salón se sentía más involucrado. Cuando surgió el Viaje de Estudios, los que no fuimos decidimos continuar con la organización de las Ventas y pusimos todo en marcha. Un sábado nos reunimos para ofrecer desayunos en el colegio. Una vez más, me pude dar cuenta de que los obstáculos siempre estarán. Personas llegaron un poco tarde, no encontrábamos termo, tampoco había extensión, por lo que realmente se sentía la tensión. Al final supimos manejar estas dificultades: creamos un servicio "delivery", cocinamos todos los panchos, se acabó el pollo y ganamos una buena suma de dinero, dinero que guardado tiene un gran propósito. Sentí que al igual que en una venta logramos salir adelante, así lo haríamos en todo el proyecto. Nuestra actitud sí que cambió. Las discusiones en el salón, las intervenciones y hasta las últimas planificaciones fueron diferentes. Se notaba, y se nota el compromiso presente en cada uno de nosotros. 

Experiencias Ciudad de Dios:


LIDERA CON INSPIRACIÓN: Debo admitir que colocar esta experiencia me resulta muy gratificante. El haber sido líder en la visita del bimestre, luego de haber faltado a la primera, me resultó difícil de aceptar. Creo que nunca me he sentido cómoda ordenando de forma autoritaria, pero al fin y cabo, eso no hace un líder, por lo que, sabía que si daba todo de mí, podría convertirme en una. Emprendí este desafío y aunque aún no me siento una líder al 100%, siento que estoy en el proceso de desarrollar esta hermosa habilidad, no solo para liderar con inspiración, sino para realizar cambios.


SE COMPROMETE Y ESFUERZA: En ambos momentos importantes de CAS este bimestre he sentido que aportaba mi granito de arena. Sentí estaba comprometida y me esforzaba por que todo salga bien, por ayudar en un proyecto que no es para nosotros, sino para otros. En la visita pude ver a los perritos de la Asociación "Patitas" y supe que estar presente no iba a ser suficiente, sino un verdadero compromiso y esfuerzo harían la diferencia.

TRABAJA EN COMUNIDAD: Y por último, considero este elemento muy importante por lo ya dicho. CAS este bimestre ha unido a mi salón, 4to "E" en camino hacia un solo objetivo. Las visitas y las ventas han cambiado, y, como se mencionó, lo seguirán haciendo, porque nuestra comunidad ya está involucrada, ya está motivada y tiene metas. Tenemos claro que el camino no es sencillo, pero aún así estamos totalmente dispuestos a seguir recorriéndolo, y hacerlo juntos, como comunidad, para otra comunidad de pequeños perritos a los que atenderemos con creatividad, acción y servicio.

viernes, 24 de junio de 2016

BITÁCORA N° 2

CÓMO UNO EMPIEZA A INVOLUCRARSE

Definitivamente CAS no era cómo me lo podría haber imaginado, sino algo mucho mejor. A lo largo del bimestre, durante el horario de clases, pudimos comenzar con la planificación de actividades y posteriormente la realización de ellas. Sin embargo, sabíamos que todo no podría ser color de rosas. También sabíamos que cometeríamos equivocaciones, que nos sentiríamos frustrados, pero que lo más importante era fortalecernos de todo eso. Yo, luego de haber pasado oficialmente más de 1 mes en el proyecto de la asociación "Patitas", puedo decir que lo logramos: mejoramos, pero aún queda más por hacer y se hará porque nuestro proyecto lo necesita y lo merece, porque ese albergue de perritos necesita todo nuestro esfuerzo y nuestra dedicación, porque de eso se trata Ciudad de Dios, de ir construyendo ladrillo por ladrillo, aunque alguno de esos se caiga, el muro no lo hará, sino que al final será terminando.


¿Cómo influye la organización de las visitas en la realización de estas?

Lamentablemente, no puede estar durante la primera semana de clases ni en la primera venta, por lo que solo estuve presente en un par de semanas de planificación. Siendo honesta, no me encontraba muy involucrada en ese momento y el salón se encontraba en una situación tensa, en la no estábamos participando todos como debía ser. Aún así, mis compañeros y yo nos encontrábamos muy emocionados por la que sería nuestra primera visita de reconocimiento. Al final, no pasó. ¿Por qué? Por un sentido de irresponsabilidad, porque no dimos todo lo que pudimos y pensamos que esta no requería tanta dedicación. Nos equivocamos, claro está, ya que unas personas más y yo no pudimos cumplir con nuestro compromiso y no llegamos a embarcarnos en el bus hacia Pachacamac. Todo lo que los principales encargados y en general, el aula, habían preparado no pudo lograrse al 100%, pero sí en cierta medida. La planificación requirió de tiempo y atención, pero no fue una a conciencia, pues no todos nos encontrábamos metidos en CAS. ¿Ayudó? Por su puesto que sí, pero fue algo que debió prepararse más. Hubieron complicaciones, desde la falta de algunos recursos hasta la falta de ayudantes, pero de todos modos las personas que fueron pudieron conseguir que la visita no sea un fracaso, sino más bien una victoria.

¿Hasta qué punto nuestros errores fueron necesarios para una mejora como salón?




El martes, día en que nos toca Ciudad de Dios, fue un poco estresante, pero al final también feliz. Las personas que no consiguieron ir o llegaron tarde, como fue mi caso, nos sentíamos apenadas, pues se había hecho énfasis en nuestra conducta. A pesar de saber que no habíamos cumplido con lo que habíamos prometido, fue difícil aceptarlo. Finalmente, lo hicimos y el salón en conjunto también aceptó de que debíamos mejorar. Este proyecto no es solo una nota más, ni tampoco un curso "fácil", sino que es una lección de vida, una lección con la que te vas dando cuenta de tu propósito en este mundo, de tu propósito como cristiano y como persona, una lección que más que ayudarte a ti, ayuda a otros, aunque sean animales o personas, nos convertimos en ayudantes, ayudante de la vida y ayudantes de Dios. Los errores fueron vitales para poder entender todo eso y mucho más, ya que nos hicieron reflexionar sobre nuestra conducta hacia el proyecto y fueron determinantes para establecer las cosas que debíamos hacer como una comunidad. . Finalmente, nos unimos y nos comprometimos a dar nuestro 101% en CAS. Nos mostraron el lugar, las fotos de la visita de reconocimiento, nos enseñaron cuáles serían los planes siguientes y nos propusieron metas, metas que aceptamos como los constructores de Ciudad de Dios que somos. Supimos que con creatividad, acción y servicio no podíamos fallar, y aunque seguimos en el proceso de seguir mejorando, no nos detenemos.



¿De qué manera una decisión puede hacer ver la realidad de manera diferente?


Aún por el resto de la semana no me sentía completamente bien, pues lo que había hecho aún me pesaba. Me había comprometido desde ese momento a involucrarme con el proyecto, y sabía que lo iba a hacer, pero un momento que se relacione directamente con el proyecto aún no había llegado. Finalmente lo hizo: el viernes me iba a dirigir a hacer los cupcakes que servirían en las ventas del domingo siguiente. Estaba muy entusiasmada e hice todo con mucha emoción. Decidí hacerlo y poco a poco empecé a ver la realidad de manera diferente, todo eso en una sola tarde. Había aceptado mi error del día de a visita, pero no había aceptado el hecho de que necesitaban de mí, así como de todos en una comunidad. Fue ese viernes, mientras comprábamos los ingredientes , mientras alistábamos los materiales mientras cada uno ponía de su parte al hacerla, donde me di cuenta de que en realidad una comunidad necesita de todos para moverse. Ese viernes me sentí muy bien, sentí que había dado mi granito de arena. 

Experiencias de CdD


CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Voy en camino, me conocí y me acepté, pero aún no creo que me halla superado por completo, sino que sigo en el proceso. No es sencillo aceptar que uno se ha equivocado y menos lo es tomar las consecuencias, pero si lo haces, eso te hace crecer como persona. Considero que sí lo hice, aunque al principio sentí que no me debía responsabilizar por completo, luego me di cuenta de que debía responsabilizarme y me di cuenta de que pequeñas cosas, desde faltar a una visita hasta hacer unos cupcakes te abren los ojos. No creo que en este momento me pueda relacionar con otras experiencias CAS, pues no las he cumplido como hubiera querido, pero sí es un objetivo el que en la siguiente bitácora estas puedan aparecer, es un objetivo ya planteado y uno en el que no me rendiré.