martes, 28 de febrero de 2017

BITÁCORA N° 6

Segundo Mes de Experiencias Maravillosas

El segundo mes fue igual de satisfactorio y sorprendente que el primero, aún así no cayó en una "rutina" y pudimos cosechar más experiencias junto a los niños del Albergue Frieda Heller. Hubo, siempre presentes, algunas dificultades, pero también muchas sonrisas y buenos momentos que nos enseñaron bastante. Sin duda, compartir cada martes y jueves de estos dos meses de verano fue olvidarse de todo lo que puede pasar en nuestras casa, colegios, etc., para brindar tiempo de calidad a otros. Ya habiendo, tristemente, terminado nuestro proyecto CAS, puedo escribir esta bitácora que contiene lo que hemos pasado y aprendido de esta experiencia.

¿De qué manera el servicio a lo demás puede volverse parte de uno?

La respuesta a esta pregunta seguramente no será la más acertada pues aún nos falta mucho por dar; sin embargo, la hemos ido descubriendo poco a poco gracias al proyecto CAS de verano. Creo que el gozar, el poner tu corazón en el servicio es algo que moldea el alma de una persona. Todo lo que haces por y para el prójimo influyen en ti, y así, todas esas experiencias y sentimientos de servicio se vuelven fundamentales en tu vida. En nuestro caso, cada día lo disfrutamos muchísimo. Este mes, fue un poco más improvisado. Llevamos pintura o alguna otra manualidad, y los chicos deseaban otras cosas. Así, por ejemplo, un día jugamos juegos de mesa con Marleny, y jenga y clue con Christopher. Otro día, llevamos origami, y luego de un rato terminamos jugando con un libro interactivo. Cada segundo de esas horas lo valió, y puedo decir con seguridad que me entusiasma muchísimo más el servicio, y especialmente, que valoro más los cursos como Ciudad de Dios, pues te brindan la oportunidad de sentir todas esas cosas que sientes cuando te dejas de ver a ti mismo para enfocarte en las necesidades alrededor nuestro. Puedo decir, con aún más seguridad, que el servicio ya es parte de mí, y de mis compañeras.

¿Hasta qué punto la perseverancia juega un papel importante en un proyecto como este? 

Sin duda, como ya mencioné, hubieron ciertos obstáculos. Uno de ellos, por ejemplo, fue que muchas veces habían otros grupos u otras personas en el mismo momento que nosotras. Siendo sincera, esto nos incomodaba pues, muchos de los niños se iban con ellos. No obstante, siempre habían alguien a quien nos necesitaba, y por eso pensamos, siempre valía la pena ir. También, está el hecho de que algunos pequeños se aburrían o que las actividades no salían como las habíamos planeado. En dos ocasiones, queríamos armar un rompecabezas de más de 700 piezas, pero el tiempo jugó en contra. Aún así, ver a Naomi y otros pequeñines esforzarse y divertirse tanto, lo era todo. Estaba también el hecho de que el clima era sofocante y que, al menos en mi caso, no era muy rápido llegar al albergue. Todo esto no hizo que nos rindiéramos. La perseverancia, creo yo es muy importante, pues define cómo y si sobrellevamos todos los problemas, pero se hace más amena de realizar y se combate con la felicidad que es llegar y llevar todo a cabo para otras personas. 

EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS

TRABAJA EN COMUNIDAD: Ha sido muy reconfortante trabajar y vivir todo esto con otras personas. Primero, están las chicas del grupo. Cada una de nosotras aportamos nuestro granito de arena, y además sabíamos todo lo que estábamos aprendiendo juntas. Por otro lado, están todos los niños con los que compartíamos, al fin y al cabo, ellos también son una comunidad, un poco variante, pero una comunidad. Conocí desde pequeños súper traviesos, hasta niñas muy pícaras y jóvenes muy inteligentes y amables. El último día, lamentablemente, no estaban todos, pero como habíamos preparado un keke, los pocos que estuvieron lo disfrutaron al máximo. Nos despedimos de los que pudimos, y le dijimos adiós a la hermosa comunidad del Albergue Frieda Heller.


SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Vuelvo a repetir esta experiencia porque creo que fue fundamental. Al principio debo admitir, veía al proyecto como algo importante, pero que tenía su lado negativo, como el tiempo que abarca, etc. Pasaron los días y le iba poniendo más compromiso y más esfuerzo. Me preocupaba que alguien podría faltar o que a los niños no les guste lo que pudiéramos hacer. Como dije, se vuelve parte de ti, y ya es muy difícil no pensar en todo lo relacionado a ello.
SIENTE CON LA IGLESIA Y CON EL MUNDO: Creo que es la primera vez, o la segunda, que incluyo esta experiencia. El albergue Frieda Heller ayuda a una enfermedad que no discrimina edad, raza, religión, país, etc. El ver el cáncer tan de cerca también tuvo un impacto, por ejemplo, una niña apareció un día afectada por la quimioterapia, una niña que  antes se hacía sus colitas y arreglaba su cabello ondulado. Observar esto no es fácil, y te hace pensar en las necesidades de la Iglesia y del mundo. Me alegra mucho haber sentido este problema y haber participado en una actividad que responde hacia este. Realmente, planeo volver, y continuar con proyectos de todo tipo, y estoy muy agradecida por lo que he aprendido y estoy segura, seguiré haciéndolo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario