viernes, 11 de noviembre de 2016

BITÁCORA N° 4

Terminando el año

Luego de haber pasado por tantas cosas durante este año, le dijimos adiós por un tiempo a nuestro proyecto CAS de la Asociación Patitas. No obstante, sabemos que este no es el fin, sino que es el cierre de una etapa que luego dará a pie a un nuevo comienzo de nuevas acciones y decisiones. Eso lo sentimos en nuestra última visita y  en nuestro recreo "fuera de la caja", ya que de eso se trata Creatividad, Acción y Servicio, de sentir y hacer sentir todo tipos de emociones.

¿Hasta qué punto CAS nos ha enseñado a crecer como personas este año?

Esta pregunta debía de ponerla sí o sí, ya que necesitaba responderla también. ¿Hasta qué punto? Hasta uno muy muy alto. Recuerdo haber admitido en mi bitácora que los primeros sentimientos hacia el curso eran: nervios, interés y expectativa. Recuerdo también haberme comprometido a dar mi 1% en el inicio e ir avanzando hasta llegar al 100%. Realmente, creo que estoy satisfecha y orgullosa de haberme movido con mi comunidad de 4to "E" este año, realmente que sí sentí nervios, interés y expectativa y realmente que pude dar casi mi 100%. Aun creo que me falta muchísimo por aprender y dar. ¿A quién no? Pero, estoy segura de que este ha sido un año de intercambios, intercambios entre todos en mi salón, con mi tutora, con las personas del albergue, y con los pequeños perritos que nos comprometimos a ayudar. Ha sido un año de intercambio de enseñanzas, aprendizaje, y lecciones. Y estoy completamente segura, de que el próximo año también lo será. 

¿Cómo influyeron todas las dificultades en la realización del proyecto?

Esto se ha viniendo diciendo todo el año, y no podía faltar en esta última bitácora. Las dificultades representaron grandes bajadas de ánimo y preocupación sobre todo, pero también nos impulsaron a seguir y seguir, y dar más esfuerzo aún. Este bimestre, íbamos a colocar el pasto en el albergue y tratar de dejar nuestra última huella en la visita; sin embargo, y a pesar de que algunos de mis compañeros fueron a buscar por algunos lugares el pasto, no lo conseguimos. Eso no nos impidió ir de todas maneras y hacer lo que pudimos. En principio, algunos estaban desanimados, pues solo sería limpiar y jugar con los perritos, pero luego nos dimos cuenta de que eso bastaba para servir, servir haciendo a otras criaturas felices. 
Seguramente, el punto en donde más fallamos fue el dinero; sin embargo, la situación no se salió de control. Sí, no cumplimos nuestra meta de 1000 soles, es más, llegamos a las justas a la mitad, pero eso tampoco nos detuvo. Se compró lo que se pudo. Y, aún tenemos un poco de dinero que se hará crecer para el siguiente año. 

¿De qué manera las otras actividades de CAS dejaron un impacto en nosotros?

Y en esta sección dejaré un poquito de lado el proyecto del año para enfocarme en las otras actividades de CAS. Lo último fue el ya mencionado recreo "fuera de la caja". Nos o
rganizamos en grupos de 6 personas aproximadamente para poder hacer distintas actividades que de alguna manera, le cambien el recreo a las personas. Desde batallas de rap, hasta globos con bonitos mensajes. En mi caso, 6 personas más y yo fuimos al patio de inicial y 1ero y 2do de primaria, a regalar abrazos. Con carteles de "Abrazos gratis" y caramelos, los niños venían y se alegraban. Realmente, fue una bonita experiencia que me hizo pensar que no necesitaba de un proyecto grande y de dinero para hacer sentir feliz a alguien y cambiar una parte de su día. Me di cuenta de que el servicio no es solamente ir hasta un albergue o algún lugar similar, sino que servimos todos los días de nuestras vidas si hacemos algo sin egoísmo y solamente para que alguien más se beneficie. Definitivamente, todo CAS tuvo un impacto en mí, que no se borrará fácilmente, sino que hará todo lo posible por ser contagiado a otras personas y permanecer, permanecer en lo que queda del año, en el verano, en el próximo año, y por qué no, en toda mi vida. 

EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS

Busca la verdad y actúa con coherencia: Esta experiencia se ha sentido muy bien. El proyecto me ha hecho darme cuenta de la ética en mi vida, de que no puedo servir durante una visita y luego no hacer nada. Crear y tomar acciones son cosas que debo hacer diariamente. Crear felicidad, hacer acciones con felicidad, servir con felicidad. También, me di cuenta de que debía de aceptar mis errores con ética, sabiendo y afrontando las consecuencias de mis actos.

Trabaja en comunidad: Debo admitir que no soy una de esas personas que prefiere el grupo sobre estar sola, sino que en muchas ocasiones prefiero hacer las cosas por mi cuenta propia. CAS es todo lo contrario, y aunque en un principio eso fue difícil de seguir la corriente, pude por fin darme cuenta del sentido de una comunidad. Mi comunidad de 4to "E" me ha enseñado, y considero que también aporté en ella. Fue, una bonita experiencia, trabajar en comunidad.

Siente con la Iglesia y con el Mundo: Y quiero acabar esta bitácora con la experiencia más relacionada al nombre que mi colegio le otorga a CAS, Ciudad de Dios, pues de eso se trata, de siempre poner un ladrillo para que la Ciudad de Dios se haga más y más grande siempre. Este año también me confirmé, y eso junto con el curso de CAS me han hecho estar más pendiente de la Iglesia, el pueblo de Dios, y sus necesidades. No me refiero solo a actividades pastorales, sino en sí al pueblo de Dios, un pueblo llamado a ser santo, justo por medio de lo que CAS es, creatividad, acción, servicio, y una Ciudad de Dios.


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