viernes, 24 de junio de 2016

BITÁCORA N° 2

CÓMO UNO EMPIEZA A INVOLUCRARSE

Definitivamente CAS no era cómo me lo podría haber imaginado, sino algo mucho mejor. A lo largo del bimestre, durante el horario de clases, pudimos comenzar con la planificación de actividades y posteriormente la realización de ellas. Sin embargo, sabíamos que todo no podría ser color de rosas. También sabíamos que cometeríamos equivocaciones, que nos sentiríamos frustrados, pero que lo más importante era fortalecernos de todo eso. Yo, luego de haber pasado oficialmente más de 1 mes en el proyecto de la asociación "Patitas", puedo decir que lo logramos: mejoramos, pero aún queda más por hacer y se hará porque nuestro proyecto lo necesita y lo merece, porque ese albergue de perritos necesita todo nuestro esfuerzo y nuestra dedicación, porque de eso se trata Ciudad de Dios, de ir construyendo ladrillo por ladrillo, aunque alguno de esos se caiga, el muro no lo hará, sino que al final será terminando.


¿Cómo influye la organización de las visitas en la realización de estas?

Lamentablemente, no puede estar durante la primera semana de clases ni en la primera venta, por lo que solo estuve presente en un par de semanas de planificación. Siendo honesta, no me encontraba muy involucrada en ese momento y el salón se encontraba en una situación tensa, en la no estábamos participando todos como debía ser. Aún así, mis compañeros y yo nos encontrábamos muy emocionados por la que sería nuestra primera visita de reconocimiento. Al final, no pasó. ¿Por qué? Por un sentido de irresponsabilidad, porque no dimos todo lo que pudimos y pensamos que esta no requería tanta dedicación. Nos equivocamos, claro está, ya que unas personas más y yo no pudimos cumplir con nuestro compromiso y no llegamos a embarcarnos en el bus hacia Pachacamac. Todo lo que los principales encargados y en general, el aula, habían preparado no pudo lograrse al 100%, pero sí en cierta medida. La planificación requirió de tiempo y atención, pero no fue una a conciencia, pues no todos nos encontrábamos metidos en CAS. ¿Ayudó? Por su puesto que sí, pero fue algo que debió prepararse más. Hubieron complicaciones, desde la falta de algunos recursos hasta la falta de ayudantes, pero de todos modos las personas que fueron pudieron conseguir que la visita no sea un fracaso, sino más bien una victoria.

¿Hasta qué punto nuestros errores fueron necesarios para una mejora como salón?




El martes, día en que nos toca Ciudad de Dios, fue un poco estresante, pero al final también feliz. Las personas que no consiguieron ir o llegaron tarde, como fue mi caso, nos sentíamos apenadas, pues se había hecho énfasis en nuestra conducta. A pesar de saber que no habíamos cumplido con lo que habíamos prometido, fue difícil aceptarlo. Finalmente, lo hicimos y el salón en conjunto también aceptó de que debíamos mejorar. Este proyecto no es solo una nota más, ni tampoco un curso "fácil", sino que es una lección de vida, una lección con la que te vas dando cuenta de tu propósito en este mundo, de tu propósito como cristiano y como persona, una lección que más que ayudarte a ti, ayuda a otros, aunque sean animales o personas, nos convertimos en ayudantes, ayudante de la vida y ayudantes de Dios. Los errores fueron vitales para poder entender todo eso y mucho más, ya que nos hicieron reflexionar sobre nuestra conducta hacia el proyecto y fueron determinantes para establecer las cosas que debíamos hacer como una comunidad. . Finalmente, nos unimos y nos comprometimos a dar nuestro 101% en CAS. Nos mostraron el lugar, las fotos de la visita de reconocimiento, nos enseñaron cuáles serían los planes siguientes y nos propusieron metas, metas que aceptamos como los constructores de Ciudad de Dios que somos. Supimos que con creatividad, acción y servicio no podíamos fallar, y aunque seguimos en el proceso de seguir mejorando, no nos detenemos.



¿De qué manera una decisión puede hacer ver la realidad de manera diferente?


Aún por el resto de la semana no me sentía completamente bien, pues lo que había hecho aún me pesaba. Me había comprometido desde ese momento a involucrarme con el proyecto, y sabía que lo iba a hacer, pero un momento que se relacione directamente con el proyecto aún no había llegado. Finalmente lo hizo: el viernes me iba a dirigir a hacer los cupcakes que servirían en las ventas del domingo siguiente. Estaba muy entusiasmada e hice todo con mucha emoción. Decidí hacerlo y poco a poco empecé a ver la realidad de manera diferente, todo eso en una sola tarde. Había aceptado mi error del día de a visita, pero no había aceptado el hecho de que necesitaban de mí, así como de todos en una comunidad. Fue ese viernes, mientras comprábamos los ingredientes , mientras alistábamos los materiales mientras cada uno ponía de su parte al hacerla, donde me di cuenta de que en realidad una comunidad necesita de todos para moverse. Ese viernes me sentí muy bien, sentí que había dado mi granito de arena. 

Experiencias de CdD


CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Voy en camino, me conocí y me acepté, pero aún no creo que me halla superado por completo, sino que sigo en el proceso. No es sencillo aceptar que uno se ha equivocado y menos lo es tomar las consecuencias, pero si lo haces, eso te hace crecer como persona. Considero que sí lo hice, aunque al principio sentí que no me debía responsabilizar por completo, luego me di cuenta de que debía responsabilizarme y me di cuenta de que pequeñas cosas, desde faltar a una visita hasta hacer unos cupcakes te abren los ojos. No creo que en este momento me pueda relacionar con otras experiencias CAS, pues no las he cumplido como hubiera querido, pero sí es un objetivo el que en la siguiente bitácora estas puedan aparecer, es un objetivo ya planteado y uno en el que no me rendiré.

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