Es un poco curioso empezar esta bitácora, esta no se trata de experiencias como las que viví a lo largo del año junto a mi salón, sino de experiencias que gratamente puedo decir salen de de mi manejo, de mi creatividad, y de mi esfuerzo, también, de mis errores, de mi impaciencia y de mi frustración. Debo admitir que cuando nos contaron que debíamos planificar un proyecto de verano individual, me quedé muy preocupada, y la idea de que podría hacer rondaba en mi cabeza. Me decidí por tal organización, y luego por otra, mandé muchos correos y coordiné con algunos compañeros. Fue difícil, para que negarlo. Era algo que debía controlar yo, y pensé que si tan solo encontrar una organización me resultaba complicado, más aún debía ser el planificar todo. Finalmente, junto con un grupo de amigas (Hope, Diomara, Paola, Micaela, Claudia y Mónica) nos incorporamos como voluntarias del Albergue Frieda Heller, un espacio que brinda alojamiento, comida, y amor a pacientes con cáncer.

¿Hasta qué punto la organización de un equipo determina el éxito de su tarea?
Sí, es común comenzar con una pregunta de esta índole, pero es necesario. Todos nos confiamos, todos necesitamos también de una tropezada para aprender a levantarnos. Y justamente en esta clase de proyectos la tropezada más usual es la organización. Mis compañeras y yo podría decirse, teníamos todo planeado. No obstante, pacientes salen y pacientes entran, no siempre todos los niños están dispuestos a jugar, no pueden hacer todo tipo de actividades por su condición, hay desde bebés hasta adolescentes (sin contar a los adultos, puesto que no íbamos a trabajar con ellos). No contábamos con que la organización debía de ir de la mano con la improvisación. Supuestamente, íbamos a enseñar inglés, realizar cuenta cuentos, un taller de teatro y manualidades. Terminamos, aunque sí relacionado a esto, haciendo actividades más random por así decirlo. El primer día leímos un poquito de La Caperucita Roja, les dimos canchita y pintaron un poco. El segundo día llevamos dibujos para colorear, y mientras que a algunos pintaban, terminamos conversando un poquito con las adolescentes del grupo. El tercer día jugamos vóley y planeamos traer las películas favoritas de algunos. El cuarto día habíamos quedado con una señora, quien tenía un turno en paralelo al nuestro y era dueña de una empresa de catering, en dar un espectáculo mientras que ella traía algunos bocaditos. Resulta que nunca se presentó y debimos pensar rápido. Mis amigas recrearon bailes del colegio, hubo canto, una coreografía de gimnasia, etc. El quinto día fue distinto, habíamos llegado con pintura y bisutería, no obstante otra señora y su grupo ya estaban realizando las mismas actividades, por lo que cuando la hermana Vivian nos preguntó si queríamos aceptar el reto de ordenar la biblioteca, dijimos con mucha seguridad que sí. Fue cansado, pero lo logramos. El sexto finalmente hicimos pulseras de ligas. Pensando en todo esto, puedo decir de que lo más importante recae justamente en lo que significa CAS, Creatividad, Acción y Servicio. Y sí, aunque el planificar es esencial para el éxito de una tarea, tampoco es la única pieza a considerarse. Se necesita de CAS, el organizar, el equipo y más para hacer que algo así funcione y para lograr superar los obstáculos, pequeños pero significativos que se puedan presentar.
¿Cómo influyen las experiencias de otros en tus experiencias y perspectivas?
A las experiencias a las que me refiero son la de los niños. Aquellos pequeños que, a pesar de vivir una enfermedad tan difícil como el cáncer, no dejan de liberar el carisma y la simpatía tan características de los niños. Y aunque la mayoría se encuentra en un estado físico estable, hubo casos que sí me impactaron ver. Niños tan pequeñitos sin cabello, que aunque sea algo muy relacionado al cáncer nunca se tornar´fácil de verlo, Esmeni, una princesa que se estaba recuperando emocionalmente de una amputación de pierna, o un bebé con un tumor externo en su ojito. Es definitivamente duro de presenciarlo, aceptarlo y seguir la situación con total normalidad, pues lo que se quiere es hacer a cada uno de esos pequeños feliz. Hay que brindarles, a todos: Marleny, Dany, Jhon, Christopher, todos, un momento de diversión, un momento en donde sientan compañía, amor y apoyo; sin embargo, sencillo es todo lo opuesto a la palabra que puede describir lo que fue adecuarse a esto. Aunque tengas las mejores intenciones del mundo, también debes tener perseverancia, al fin y al cabo como ya lo mencioné, siguen siendo niños, traviesos, juguetones, amables, etc. Vienen de todos lados: Cajamarca, Chiclayo, Amazonas, etc. Cada uno de ellos es único, cada uno de ellos tienen experiencias especiales y significativas que de tan solo escucharlas puedes quedar impactado, y compartir con cada uno de ellos es una experiencia singular de todas maneras. Por esto, no fue fácil abordarlos en un inicio. Cometimos el error de tratar a unos chicas de unos 11-12 años como unas de 5, un compañera perdió la paciencia en algún momento. Cada una de estas experiencias, y ver las experiencias de las otras personas cambian las tuya. De pronto aprecias un poco más lo que tienes en la vida. Y de pronto quieres que ellos gozen un poco más. De esa manera tu perspectiva va girando hacia una vuelta de 360°, en la finalmente podrás ver todas esas cosas que aún no ves y que te ayudarán a mejorar como persona para mejorar las vidas de otras personas.
Experiencias de Ciudad de Dios

CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Era algo que sabía que debía de pasar, y de alguna manera me dispuse a hacerlo. Algunas cosas que aprendí, o también podría decirse confirmé de mí en este tiempo, es mi falta de paciencia y mi nivel de frustración y estrés. Desde que salgo de mi casa, agobiada por el verano en Lima, hasta terminar la visita del día, pienso en el servicio que debemos darle a los niños del albergue. Eso me ayuda a superar estos defectos, que no solo pueden interferir en mi proyecto, sino en otros aspectos de mi vida. Aunque los puedo controlar, para que no salgan a relucir, a veces me juegan algo en contra, por lo que el ir superándolos representa una enorme satisfacción. Representa también la importancia de hacer proyectos como estos y el porqué CAS va en el centro de todas las áreas del Bachillerato, porque gracias a este, logras algo que influye en tu vida entera, como lo es el conocerse, aceptarse y superarse.
SE COMPROMETE Y ESFUERZA: El proyecto ya es algo especial para mí y todas mis compañeras, lo que comenzó como un trabajo de escuela, se tornó en lindos momentos dos veces a la semana. Estamos tratando de hacer todas las actividades de mejor manera, con nuestro máximo esfuerzo, y compromiso, de todas maneras. Confío en que al final, los niños habrán tenido al menos pequeños momentos que recordar por mucho tiempo.


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