JORNADA Y CLASES CAS
Para ser completamente honesta, el curso de Ciudad de Dios me producía nervios, interés y expectativa. No conocía tampoco lo que iba a realizar en este y esperaba algo completamente nuevo. Poco a poco me fui enterando en que consistía, pero no fue hasta la jornada CAS, que se organizó el primer sábado de marzo, que me dí cuenta del valor de este curso. Es así que, todas las demás clases me fui acercando más y más a Ciudad de Dios. Sé que todavía no en dado ni mi 1%,; sin embargo, es una de mis metas y la pretendo cumplir completamente, el en verdad aprender de CAS y poder llevar alegría a todos aquellos que nos esperan. Este blog, y estas bitácoras que recibirán todo mi esfuerzo, son el primer paso hacia mi propósito.
¿Hasta qué punto los obstáculos en la Jornada CAS influyeron en la unidad de nuestra comunidad?
Cuando llegamos a la jornada, todo nuestro salón estaba disperso, pues incluso comenzó la explicación por parte de los chicos de 5to de secundaria y ex-alumnos, y muchos no se encontraban con nosotros, sino que sus amigos de otros salones. No obstante, por medio de llamadas de atención y órdenes, sí llegamos a estar juntos. Para mí, e imagino que igualmente para mis compañeros, no era fácil interactuar con un salón nuevo, pues en mi caso, era la primera vez que me tocaba con algunas personas y no sabía absolutamente nada sobre ellas, ya que una semana no era suficiente para tomar confianza. Todo esto cambio en la Jornada. Sí, es cierto, si bien todavía no todos nos conocemos,la Jornada añadió más unidad y compañerismo. Las dinámicas propuestas nos hicieron trabajar en equipo y formar más esa comunidad que necesitamos. Primero, tuvimos que caminar por una soga que solo era jalada por nosotros. Yo, que fui una de las que lo hizo, puedo decir que el salón dio mucho esfuerzo en esa actividad. Un obstáculo desde este primer objetivo fue el calor intenso, pero lo supimos esquivar durante toda la jornada. Por otra parte, en la dinámica de pasar los globos y en la siguiente hubieron muchas dificultades: no nos poníamos de acuerdo, gritábamos, culpábamos a los demás y terminamos en algunas ocasiones, discutiendo. Luego de haber pasado por todo esto, en las reflexiones con nuestros líderes y nuestros compañeros de 5to de secundaria, nos dimos cuenta de todos los errores que habíamos cometido. Fue un momento incómodo, sí, pero también muy concientizador, y nos sirvió para ver que debía haber cambios interiores nosotros, pero lo más importante, un cambio en toda nuestra comunidad. En la siguiente actividad, la de las preguntas y la de la cruz, se notó como todos trabajamos y como todos queríamos llegar a nuestro objetivo juntos.
Si bien nos quejamos en un inicio de todo esos obstáculos, del calor, de la complejidad de las dinámicas, de los sucios que estábamos, etc., esos obstáculos nos llevaron a cometer errores, que al final nos sirvieron para fortalecer la unidad en nuestra comunidad.
¿Cómo influyeron los mensajes y las reflexiones en nuestro cambio de actitud en la Jornada CAS?
Como bien ya había mencionado, hubo una gran reflexión luego de que los chicos de 5to y los ex-alumnos vieran nuestro desempeño en las dinámicas, pero esa no fue la única, aunque sí la más importante. Escuchamos al profesor Piero, a la miss Carol, a nuestros compañeros, etc., y todo eso nos sirvió para darnos cuenta de por qué nosotros estábamos ahí. De algún modo, todas las charlas nos fueron preparando para la charla más intensa, la que nos abrió los ojos y nos dejó sin nada que decir. Obviamente, a nadie le gusta que le digan las cosas que está haciendo de manera equívoca, pero en ocasiones sí es necesario, y nosotros lo necesitábamos. Al comentarnos nuestros errores, al ponernos la meta de superarlos, nuestras mentes ya se enfocaron y lo hicieron hacia objetivos comunes. Estos mensajes y reflexiones, principalmente, hizo que eligiéramos llevar la Jornada y nuestra actitud por un camino totalmente diferente y un camino en el que estuviéramos todos.¿Hasta qué punto la Jornada hizo que tuviéramos interés por el Proyecto y desempeño en el mismo?
Luego de salir de la Jornada, me atrevo a decir que todos mis compañeros y yo cambiamos en algo, pues son de esas experiencias que de algún modo te marcan, consciente o inconscientemente. En las siguientes clases de Ciudad de Dios, se veía que ya había más interés por parte de todos. Mis nervios y miedos iniciales terminaron por desaparecer, pues sabía que llegaría a dar todo de mí y eso era lo importante. En una clase elegimos los proyectos: el Grupo Caridad, que alberga perros, y el Colegio CEBE, para niños con sordera o ceguera. En mi caso, solo me apunté para el primero, ya que si bien me hubiera encantado ser partícipe de ambos, no me era posible por horarios y demás. Luego, comenzamos a ver el tema del informe de presentación de los proyectos, y en cada momento de las clases, la mayoría estaba atento y dispuesto a colaborar, tal vez un poco distraídos, pero a fin de cuentas, sabía que la Jornada había despertado algo en todos nosotros. Es así que, entre todo el salón hicimos introducción, justificación, y costos, que era lo esencial para sustentar nuestro trabajo. Al final lo logramos, y lo hicimos para ambos lugares, el albergue y el colegio. Creo que si no hubiéramos compartido en salones la Jornada, todo lo que mencioné anteriormente, no se hubiera podido dar. De por sí, los adolescente somos muy conformistas, y estoy segura de que no le habríamos puesto el mismo esfuerzo que pusimos, pues no hubiéramos podido reflexionar en verdad sobre lo que sería nuestro papel en Ciudad de Dios. Ahora, y estoy segura de que mis compañeros también, estoy expectante a la aprobación del proyecto, pues es algo en lo que pondré mi 100%.
Relación con las Experiencias de Ciudad de Dios.
CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: En el momento en que nos empezaron a decir nuestros errores y las cosas en las que debíamos mejorar individualmente y en comunidad, sabía que yo también podía sacar más de mí. Al principio era muy indiferente a lo que estaba ocurriendo. Había ido por el simple hecho del tener que ir, pues a pesar de estar nerviosa e interesada en el curso, sabía que gastaría casi todo mi sábado. Sin embargo, al salir de ahí no me arrepentí para nada de haber ido. En la Jornada sí puedo decir que me conocí, pues vi partes de mí con respecto a mi salón que debía mejorar, acepté que eso era verdad, por ejemplo, la indiferencia, y también me superé, ya que traté de ser más activa y de dar más sugerencias o participar. Si bien no fue mucho, lo considero con un primer paso.
SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Como ya lo mencioné, traté de dar todo de mí en las actividades y si bien no lo conseguí completamente, porque sé que puedo hacer las cosas mejor, sí estoy contenta con mis acciones. Me esforcé en las dinámicas, en el almuerzo, pues las cebollas me hicieron llorar bastante y me comprometí con mi salón, sabiendo que ni yo ni los demás podíamos fallarnos.
TRABAJA EN COMUNIDAD: En general, soy alguien que disfruta el estar sola y en muchas ocasiones debo admitir que lo prefiero. Incluso en proyectos o trabajos del Colegio, pero a lo largo de este bimestre, incluyendo a la Jornada, me he dado cuenta de que puedo trabajar más en comunidad y lo he estado haciendo. Estoy muy orgullosa de verme a mí y a otros compartiendo más y fortaleciendo más nuestro vínculo que será primordial para la aplicación de los proyectos.



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